3.2.14

YO TOQUÉ 'EL LOBO DE WALL STREET'

Hace ya casi un año, una invitación llegó a nuestras manos para visitar el taller de Lorenzo Caprile. El modisto español nos abría las puertas de su taller de par en par para que descubriéramos de primera mano su proceso de creación diario, y aceptamos encantados como buenos españoles a los que nos encanta cotillear.

En su paseo por las diferentes salas, una de las que más expectación creó fue la del archivo, en la que se disponían infinidad de trajes en largos percheros que recorrían las paredes de la estancia.  Cientos de vestidos de entre los que destacaba uno colgado en un aparte, un voluminoso diseño de novia listo para ser enviado a su destinatario y que llamaba la atención por parecer sacado directamente de los 90. ¿Realmente alguien iba a vestir esa creación con corpiño brillante y falda indecentemente oronda por los cientos de capas de tul? 


 Sí, pero no lo haría una clienta especial, sino una actriz de Hollywood que se encontraba rodando una súper producción de Hollywood y a cuyas manos había llegado por encargo expreso de la figurinista Sandy Powell, tres veces oscarizada y amiga íntima de Caprile. Y hasta aquí podían leer por temas de confidencialidad.


 Todos nos quedamos con la mosca detrás de la oreja hasta que el 17 de enero de 2014 se estrenó ‘El lobo de Wall Street’, cinta en la que Margot Robbie lucía la creación el español en la gran pantalla y cuyo vestuario cuenta con una nominación al Oscar, la cuarta para Powell. Misterio resuelto.

¿Que cómo Terminó un español participando en una de las películas más exitosas del último año? Sandy Powell estaba agobiadísima porque no encontraba el vestido de novia adecuado para la escena y el taller con el que normalmente trabaja en Nueva york se veía incapaz de cumplir los plazos. Fue entonces cuando Caprile salió a escena y le dijo: “Te lo hago yo”.


Un traje ochentero comprado en El Rastro de Madrid para recuperar los abalorios típicos de la época  y varios patrones, cortes y puntadas mediante dieron como resultado un vestido “típico de la época, con escote corazón, hombro al aire, piquito y falda de tul en plan princesa”, según declaró el modisto a El Mundo. Y así de bien luce en pantalla. Eh, y nosotros lo tocamos antes.

Take care,

Javo

*Fotos: Manuel Ordovás

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