… La pierna de Angelina Jolie, el pezón de Jennifer López, los franceses ‘The Artist’ que se llevan todo, una señora flipada y Meryl Streep que no se esperaba el premio, para nada. Este puede ser el resumen de la última gala de los Oscar. Sopor absoluto. Menos mal que estaba por allí acompañándonos María y raspamos pronto a la fiesta de Vanity Fair, porque estuvimos a punto de dar una cabezadita en la platea del 'Hollywood & Highland Center', porque ya no es ni Kodak Theater. Manda, manda…
Seamos realistas, a nadie le interesa mucho lo que pasa dentro de este teatro, sino la alfombra roja que se despliega frente a él, donde se encuentra toda la carnaza. Vamos a ello.
Jennifer López, en su más esplendorosa versión from the block. Ya es hora de que conocieras tu cuerpo y tu culazo que vale oro, platino y diamante. No te pongas las rayas horizontales de Zuhair Murad, que sabes que ensanchan la figura. Al lado, Viola Davis, con esos pelos y su eterna sonrisa (esta vez porque le apretaba el escote), y Anna Faris con problemas para posar, de estreñimiento, para bailar ‘Danza Kuduro’ o algo así.



Otras iban preparadas para brillar, para lucirse, para deslumbrar. Preparad las gafas de sol. Bérénice Bejo, de Elie Saab; Melissa McCarthy con kilómetros de tela cual pastelito; y Penélope Ann Miller, apodada en España como Penélope-pero-no-la-Cruz, de Badgley Mischka.



Luego están la típicas con las que piensas: “Ojalá no me vea porque menudo tostón”, y si te pillan por banda, las despachas rápido y van pasando por toda la red carpet en incesante ‘pasa la bola’. Sarah Hyland, de Alberta Ferretti, es una niña y hablaría de Hanna Montana y blah blah. Next. Tina Fey, que nos contaría que ha elegido un Carolina Herrera, otra vez, qué manera de vivir al límite. Rooney Mara va de chunga y eligió un Givenchy, pero sigue siendo la nueva y no se adapta, terminaría en un rincón comiendo algún sandwich del catering.



He aquí los amores odios. Escucháis Dior Vintage, todo junto, y se os hace el culo Pepsi-Cola, pero no, Natalie Portman, no. Y despégate esos pelos lamidos, hombre ya. Stacy Kiebler, la novia de George Clooney, la presentadora luchadora, ese cuerpazo y se planta el Marchesa más feo de la historia, ella sola. Y Penélope Cruz, de Armani Privé (y toda la reserva de laca del Estado de California), disfrazada de Grace Kelly. Ella es de Alcobendas y reaprovecha el atuendo de Halloween y Carnaval. No se le ha subido nada a la cabeza. Es muy sencilla y repetir ropa, aunque sea un disfraz, empatiza con el pueblo.



A las puertas: Jessica Chastain, había mejores Alexander McQueen, pero buen intento. Valentino Couture para Shailene Woodley, #likebutton. Glenn Close, de Zac Posen, mejor con manga larga que con americana.



No nos entretengamos más, entre tanta ausencia este año, esto es lo que hemos podido rascar.
10 – Emma Stone. De Giambattista Valli. Bien. Mona. Bien. Le sienta como un guante. Bien. Recuerda al Balenciaga de Nicole Kidman. Mal.
9- Meryl Streep eligió un Lanvin dorado para que el Oscar le combinara. Pero no se esperaba el premio. A cierta edad hay que tapar los brazos y cuidar el escote. Ella lo sabe.
8 – Sandra Bullock nos cae bien, con el blanco y negro siempre se acierta y el hecho de asumir que no está nominada e ir discreta pero mona, de Marchesa, le honra. Olé tú.



7 – Si eres rotunda como tú sola e igualas el tamaño de dos de tus compañeras juntas, puedes ir espléndida igual. Las carnes nunca fueron un problema, menos para Octavia Spencer. Su Tadashi Shoji con bordado central y corte sirena estilizaba su figura divinamente.
6 – Momento de tensión, puesto compartido. SiL vota por Cameron Díaz, de Gucci, y Javo por la cara de pánfila de Michelle Williams que arregló con un Louis Vuitton.
5 – Mitad de la lista para Kate Mara. A diferencia de su hermana, Rooney, ella sí que sabe hacerse un hueco entre el resto de veteranas. Elie Saab, pose sexy, silueta lánguida y a captar todos los flashes. Siempre hubo una hermana lista, hasta en las mejores familias.



4 – Rose Byrne es una chica discreta. La típica vecina callada que no arma escándalo. Pero cuando pisa la alfombra roja, y más con ese Viviene Westwood con espalda de infarto, las joyas correctas y pelo perfecto; madremíadelamorhermoso. Ailoviu.
3- Angelina Jolie, te hemos puesto en tercera posición por decisión unánime. incluso SiL votó por ti nada más verte, a pesar de ser del Team Jenn. Un Versace en terciopelo, tejido difícil de lucir, labios rojos, pelo al viento, discretos pendientes. ¿Y esa pose? ¿Esa pierna? ¿En serio, Angy? Hoy tendrás agujetas, lo sé. Te quedas en el tres. (“Vámonos, Brad, que no saben de la vida”).
2 – Milla Jovovich llegó de las primeras y triunfó. Claro ejemplo de que no hay que estar ochenta veranos arreglándose para ser de las favoritas sobre la alfombra roja. Elie Saab Couture asimétrico, cuajado de bordados, labios carmín y recogido con ondas al agua.



Sin embargo, hubo una con la que saltamos de la silla nada más verla. Minimalismo extremo, blanco impoluto, sencilla coleta con pelo tirante, maquillaje natural. Gwyneth Paltrow vestida por Tom Ford. Un traje simple, sin ostentaciones, elegante y con el original punto de la capa, la cual retiró para presentar un premio en la ceremonia. Absolutamente perfecta.



Ahora ya sabéis lo que toca, comentar abajo.
Take care,
Javo