20.7.14

TEMPUS FUGIT


Recuerdo, de manera muy nítida, cuando en los 90 llegaba el verano. Parecía que el tiempo se paraba y cerrabas puertas de un curso para volver al siguiente con unos centímetros más pareciendo así "mayor".  Lo mejor de los veranos era ese periodo de transición en el que el tiempo literalmente se detenía: ese desconocimiento absoluto del día en el que te encontrabas y la desubicación espacio temporal que nos rodeaba se lidiaba a mordisco de Cornetto y las series de la 2.

Lejos queda esa maravillosa época de la que aprendimos tanto inconscientemente. Una de las cosas que más me apasionaban era liquidar ese tiempo muerto pintándome (fatal) las uñas con los pintauñas de mi madre, andando por el pasillo de mi casa con sus bolsos y tacones y hacerme peinados con horquillas. Average kid con tantas ganas de "ser mayor" y miles de preguntas que tendrían respuesta con los años. 
Me alegra de todas formas descubrir que no soy mayor todavía (aunque supongo que nunca se es), pero sí que hay tiempo para todo. Para los tacones, las uñas, los bolsos.



Y es que, si hay algo que tiene guiño en esta vida, es la fugacidad del tiempo. "Tempus Fugit" que, más para bien que para mal (ha de ser), nos hace cambiar viviendo transiciones para luego mirar atrás y sonreír de medio lado. Los 90 no vuelven en espacio tiempo, ¿o sí? 



Top: ZARA New/ Jeans: ZARA New/ Bolso: Acosta New/
Zapatos: Bershka New/ Pendientes: H&M sales/ Uñas: OPI Spain

Take care,

SiL

15.7.14

¿Y SI HUBIÉRAMOS PASADO EL FIN DE SEMANA EN LAS VEGAS?


Gracias a las casualidades de la vida y los designios del destino, la suerte quiso que la ciudad de Las Vegas se cruzara en nuestro camino el verano de 2009.

Desde entonces, cada vez que los primeros rayos de sol anunciaban el inicio de nuestra estación favorita, escapábamos al desierto de Nevada con la excusa de aprender inglés. Recorríamos kilómetros arriba y abajo del famoso The Strip, curioseando cada casino y cada centímetro de moqueta cubierta por las mesas de juego.

Las luces, los espectáculos y las fuentes repartidas a lo largo de esta famosa calle atraían nuestra atención hasta altas horas de la noche, llegando a convertirse en familiares. En una segunda casa.

Año tras año, el ritmo de Las Vegas permanecía inalterable, salvo por el cambio de cartel de algún espectáculo, hasta que en las navidades de 2010 surgió de ente los clásicos resorts el City Center, un complejo de lujo que haría las delicias de nuestras investigaciones lúdicas y arquitectónicas.

Un centro comercial, varios hoteles y un edificio de apartamentos componen el titán de acero que se abrió paso entre los habituales edificios temáticos, y pronto se convirtió en nuestro particular parque de atracciones. Desde entonces, nuestra siguiente visita a la ciudad del pecado se ha ido retrasando, aunque tenemos claro que, la próxima vez que pisemos tierra desértica, nos alojaremos en el Aria Resort. Incluso hemos llegado a pensar qué llevaríamos en la maleta para (auto)inaugurar cada rincón del mastodóntico hotel.  Todo un reto para el característico Vegas Style.


Chances of life wanted us to spend the Summer of 2009 in the city of Las Vegas. Since then, every single time the first rays of our favourite season dared to appear, we ran away to the desertic Nevada.

We strolled along The Strip till its lights, casinos and fountains became our second home. But last time we were there, Christmas of 2010, something changed. An enormous and impresive steel Resort emerged between the classic hotels on this street: The City Center.

A mall, several hotels and a building of apartments are the family of this brand new luxury resort, and eventhough we haven't been back in Las Vegas since that time, we know exactly where to stay and what to wear next time we land in the sin city: Aria Hotel and tons of our very own Vegas Style.




Victoria's Secret mix & match bikini, Mango bag, Muïc bracelet, Asos shades, Birkenstock sandals.


 Liquid Pool and Lounge at Aria Hotel

Orlebar Brown swimsuit, Mr. Boho espadrilles, Armani Swiss Made watch, Asos backpack, Police Neymar Edition shades. 



Mango HE shirt and belt, Asos pants, Steve Mono purse, Zara shoes


Javier's Restaurant at Aria Hotel


Mango HE belt, Asos maxi dress, Givenchy sandals, Muïc earrings, Christian Louboutin clutch



Anthony Vacarello dress, Muïc necklace, Giuseppe Zanotti sandals, Jimmy Choo clutch, Marc Jacobs Beauty lipstick


 Haze Night Club at Aria Hotel

Gucci bowtie, Montblanc cufflinks, Derek Rose handkerchiefs, Ulysse Nardin watch, John Lobb slippers
 

Take care and drive carefully,

Javo

12.7.14

THIS IS NOT A COMPETITION

En una competición de días, si en algún momento los días se enfrentaran por la primera posición en "molar más", los que están comprendidos entre el 21 de junio y el 21 de septiembre son los que, en esa competición que me acabo de inventar, se alzarían con la medalla de oro macizo. Vivir y disfrutar cada verano se ha convertido en una actividad que alude a aquellos tiempos en los que los padres comentaban:  "no saben valorar las vacaciones que tienen" y "ya comprenderán de qué va el tema".
Y es que ese tema converge hoy en días libres (intercalados) y dos semanas de desconexión que jamás pensarías que disfrutarías tanto, y únicamente por estar con quien tienes que estar. ¿Qué más da dónde?
Y ya en camino sin destino fijo, pero bien acompañado, es cuando surgen los juegos de preguntas para pasar el rato:

1. ¿Cuál es tu estación favorita?
2. ¿Tu ciudad?
3. ¿Tu canción?

4. ¿Lo imprescindible que te llevarías a una isla desierta con 3G?

Y contestando en estricto orden, yo diría:
1. VERANO
2. Londres
3. Girls just wanna have fun
4.:





Siempre imagino y espero que en esa isla con 3G sea verano, esté cerca de Londres y haya altavoces con Cyndi de fondo en bucle. Entonces, una vez aterrizados, ya todo tendría sentido.
En mi maletilla, no me haría falta nada más que una crema solar y aftersun de Hawaiian Tropic, que además de oler maravillosamente bien, hidrata y protege. Sin cuestionar también sería necesaria una buena cuchilla, como esta de Wilkinson, con bandas de Aloe y suave para siempre. Un toque en los labios de la mano de Victoria's Secret, da igual que estemos en la playa.
Y como la isla tiene 3G, me llevo este invento del futuro "Eye-Fi", una tarjeta SD con wifi, para enviar las fotos de la cámara directamente al móvil y compartirlas en RR.SS. (What else?).
Por descontado, al estar al lado de Londres, necesito un calzado cómodo y normcore, que allí se lleva mucho. De ahí mis nuevas Benirrás de Satorisan, hechas a mano con piel de vaca y sin costuras en el interior.Un must en esta isla y en verano en general.

Sin duda la medalla de oro macizo...

Take care,

SiL


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